programa
Primera Parte
Una cosa rara, obertura
Martín i Soler
Concierto para dos clarinetes y orquesta en Mib mayor, Op. 35
Franz Krommer
Segunda Parte
Sinfonía nº 5 en Mi bemol mayor, Op. 82
Jean Sibeliusr
notas al programa
Ana Casado
El programa elegido para esta velada musical nos conduce hasta la Viena del S. XVIII, esplendorosa y burbujeante de creatividad. En aquellos días, los teatros, rebosantes de vida, acogían las obras de los compositores más célebres, algunos muy conocido aún en la actualidad (como Haydn o Mozart) y otros, que, a pesar de su notoriedad, no han trascendido al mismo nivel, como Vicente Martín i Soler o Franz Krommer. A ellos, estará dedicada la muy interesante primera parte del concierto. La segunda parte la ocupará una única obra, grandiosa e inolvidable: la Sinfonía n. 5 de Jean Sibelius, testimonio del sinfonismo finlandés con tintes europeos y un hito en su género.
"Una cosa rara", obertura. Martín i Soler
El compositor valenciano José de Martín y Soler (1754-1806) se formó en Italia, donde desarrolló gran parte de su carrera. Allí se vinculó al mundo de la ópera, un género que dominaría su producción. Es conocido principalmente por sus óperas cómicas, que gozaron de una enorme popularidad en los teatros de Viena, donde se presentó junto a figuras como Joseph Haydn y, más tarde, Wolfgang Amadeus Mozart.
A pesar de su éxito en Viena, Martín i Soler no alcanzó la fama universal de Mozart, aunque su música fue muy apreciada en su época. Sus obras son un claro ejemplo del estilo galante, una corriente musical que enfatizaba la melodía clara y el equilibrio formal, pero también contaba con un toque de exuberancia emocional. A lo largo de su carrera, su música reflejó las tendencias operísticas de finales del siglo XVIII, mostrando un gran dominio en el uso de la orquestación y un delicado sentido de la comedia en sus libretos.
Una de las obras más célebres de Martín i Soler es "Una cosa rara", una ópera cómica en tres actos que fue estrenada en 1786 en Viena que fusiona de forma magistral los dos grandes géneros de moda en la ciudad, la ópera buffa y la ópera seria. El libreto fue creado por Lorenzo Da Ponte, quien, como sabemos, fue también el autor de los libretos de algunas de las óperas más famosas de Mozart, como Don Giovanni y Le nozze di Figaro. Y, casualmente, 1786 fue el año de estreno tanto de “Las bodas de Fígaro” como de “Una cosa rara” con la que Martín i Soler obtuvo un notable éxito, siendo representada en varios teatros europeos.
La historia es una comedia de enredos que trata sobre el amor, los celos y las identidades ocultas, temas recurrentes en la ópera cómica de la época, y refleja el gusto de la sociedad vienesa por las situaciones cómicas y las tramas ligeras.
La obertura comienza con una introducción enérgica, seguida por una serie de temas que presentan una clara sensación de ligereza y agilidad. La música de la obertura es alegre, llena de optimismo, y refleja perfectamente el carácter cómico y festivo de la ópera. Desde el punto de vista estructural, está construida en forma sonata, un formato que permite una clara exposición de los temas, seguido de un desarrollo y una recapitulación, pero con un enfoque más brillante y juguetón que el de las obras sinfónicas de carácter más solemne.
La orquestación es ligera y transparente, característica propia del estilo galante de la época, donde se evita la densidad orquestal en favor de una textura más clara y fluida. El uso de las cuerdas, los metales y los vientos está perfectamente equilibrado, y las secciones se alternan con gran dinamismo, reflejando el carácter vivaz de la obra. Las modulaciones y los cambios de tonalidad contribuyen a dar un sentido de movimiento constante, lo que mantiene la tensión y el interés a lo largo de la obertura.
Es interesante notar que la obertura de "Una cosa rara" también muestra una notable influencia de la música francesa, que en ese momento gozaba de gran prestigio en Viena, particularmente en su uso de frases melódicas elegantes y su agilidad rítmica. Todo ello contribuye a que nos encontremos ante una página encantadora y profundamente cautivadora, llena de vitalidad y melodías inolvidables.
Concierto para dos clarinetes y orquesta en Mib mayor, Op. 35. Franz Krommer
Franz Krommer (1759-1831) fue uno de los compositores más representativos de la época clásica tardía y de la transición hacia el romanticismo, destacándose especialmente por sus composiciones para instrumentos de viento, una faceta que lo hace único dentro del panorama musical de su tiempo. Nacido en la región checa de Bohemia, Krommer comenzó su carrera como músico y compositor en Praga, pero fue en Viena donde alcanzó mayor notoriedad. Fue contemporáneo de figuras tan relevantes como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven, aunque su figura, en muchos aspectos, ha sido menos reconocida que la de estos grandes maestros. A pesar de ello, Krommer gozó de gran éxito durante su vida, tanto en la corte de Viena como en otros centros musicales importantes de Europa y sigue asociado a su interesante producción de música para instrumentos de viento, cuya sonoridad apreciaba enormemente.
El Concierto para dos clarinetes y orquesta en Mib mayor, Op. 35 es una de las obras más destacadas de Krommer y un ejemplo sobresaliente de su habilidad para escribir para este instrumento. Recordemos que, en la Viena de la época, el clarinete (adorado incondicionalmente por Mozart) vivía una etapa de esplendor, especialmente tras la creación del clarinete moderno de Anton Stadler y otras figuras que contribuyeron al perfeccionamiento de un artilugio relativamente reciente.
Compuesto en 1802, en pleno auge de su carrera, este concierto para dos clarinetes corrobora la maestría del compositor en la creación de un equilibrio perfecto entre los solistas y la orquesta, desplegando su dominio de las formas clásicas; y su capacidad para resaltar las posibilidades tímbricas y virtuosísticas del instrumento.
El concierto se estructura en los tres movimientos clásicos: Allegro, Andante y Rondó: Allegro. El primer movimiento abre con un tema alegre y expansivo, que establece un diálogo entre los clarinetes solistas y la orquesta. La orquestación, típicamente clásica, proporciona un fondo armónico claro y transparente, con la orquesta presentando los temas de manera equilibrada y sin sobrecargar a los solistas. Los clarinetes tienen un papel prominente, con líneas melódicas que exploran tanto la belleza lírica del instrumento como su capacidad para la agilidad virtuosa. La tonalidad de Mib mayor contribuye a un carácter brillante y luminoso, un rasgo que se mantiene durante todo el concierto.
En el segundo movimiento, Krommer crea una atmósfera más reflexiva y expresiva. Aquí, los clarinetes se presentan en un registro más grave, proporcionando una sensación de serenidad y contemplación.
El tercer movimiento es un alegre y vivaz rondó, donde el tema principal se repite y se alterna con episodios más ornamentados. La naturaleza rítmica y juguetona de este movimiento contrasta con el anterior, concluyendo el concierto en un tono optimista y energético.
Sinfonía nº 5 en Mi bemol mayor, Op. 82 de Jean Sibelius
Jean Sibelius (1865-1957) es una de las figuras más importantes de la música sinfónica del siglo XX, y su obra es emblemática de la identidad musical de Finlandia. Nacido en Hämeenlinna, una ciudad pequeña en el corazón de Finlandia, Sibelius desarrolló una voz única que resonó profundamente en su país y más allá de sus fronteras. A menudo considerado el compositor nacionalista por excelencia, su música se caracteriza por su evocación de la naturaleza, la épica de su tierra natal y un sentido profundo de la tradición musical europea que, a pesar de su afinidad con la escuela romántica, siempre mantuvo una visión innovadora y personal.
Sibelius, aunque influenciado por la tradición germánica, especialmente por compositores como Wagner y Brahms, se aleja de las formas y métodos convencionales para crear una obra marcada por un profundo sentido de la evolución formal y el desarrollo motívico; y por la exploración de nuevas posibilidades sonoras, sobre todo en el campo de la sinfonía, un género que llegó a dominar con sus innovaciones en el manejo de la orquesta y el color instrumental.
La Sinfonía nº 5 en Mi bemol mayor, Op. 82, escrita en 1915 y revisada en 1919, es una de las obras más emblemáticas del compositor finlandés y marca un punto de inflexión en su estilo compositivo. En esta sinfonía, Sibelius se aleja de la exuberancia romántica de sus obras anteriores para acercarse a una sonoridad más austera y concisa, pero igualmente impactante.
La Sinfonía nº 5 fue escrita en un periodo de gran agitación para Sibelius. Finlandia estaba luchando por su independencia de Rusia, y el compositor, con una profunda conexión con la tierra de sus ancestros, utilizó su música para expresar sentimientos de lucha, esperanza y renacimiento. A pesar de que la sinfonía no es directamente programática, se percibe claramente en ella una representación de la beligerancia de Finlandia por la libertad, sobre todo en el famoso tema del cisne, que aparece al final del último movimiento, que se ha interpretado tradicionalmente como una referencia a la grandiosidad y la naturaleza indomable de Finlandia.
La sinfonía consta de tres movimientos, aunque la forma de cada uno de ellos difiere de la estructura tradicional de la sinfonía clásica. Sibelius emplea una forma más libre y fluida, con transiciones que se sienten casi orgánicas, como si los movimientos se fundieran unos con otros, en un continuo de sensaciones.
El primer movimiento, Allegro moderato, abre con un tema energético que se despliega gradualmente, y desde el inicio, la orquestación de Sibelius nos muestra un control absoluto del color y la dinámica. La introducción es impresionante y parece establecer el tono de la obra, con una tensión en el aire que se va construyendo. A lo largo de este movimiento, el compositor introduce 5 temas diferentes que serán fundamentales en toda la sinfonía, trabajando con una progresión orgánica que permite que los motivos se transformen y evolucionen. Sibelius desarrolla lo que se ha denominado como “forma rotacional”: los 5 temas se presentan en 4 rondas completas a lo largo del movimiento, que van cobrando altura, masa y densidad según progresan.
En el segundo movimiento, Andante mosso, Sibelius crea un clima de introspección. Aquí, la orquesta se presenta con un carácter mucho más tranquilo, aunque no exento de tensión. El uso del metal y las cuerdas en este movimiento da una sensación de amplitud y profundidad, mientras que el contraste entre pasajes líricos y secciones de mayor dinamismo contribuye a mantener una atmósfera de evolución continua. La estructura de este movimiento es más libre, alejada de la forma sonata tradicional, lo que le da una sensación de fluidez y contemplación.
El tercer movimiento, Allegro molto, es uno de los momentos más fascinantes de toda la sinfonía, un ejemplo rotundo de la capacidad de Sibelius para crear una atmósfera expansiva y a la vez minimalista. Aquí se presenta el ya mencionado tema del cisne (o “himno del cisne”). Sibelius contó que, mientras componía esta sinfonía, 16 cisnes procedentes del bosque cercano a su casa de Ainola, le sobrevolaron en círculos durante un largo rato antes de desaparecer entre los destellos de sol del atardecer y esta experiencia le inspiró para crear su último movimiento. Un tema épico y bellísimo, emocionante y transformador que suena sobre un lecho ondulante de trompas. Los cisnes siempre obsesionaron al compositor y sin duda, son un símbolo de la capacidad de transformación y la majestuosidad, lo mismo que anhelaba para su querida Finlandia.
Jorge García
director
Flautista de formación, entre 2016 y 2019 se forma en la academia de formación Opus 23 con los maestros Miguel Romea y Andrés Salado en un completo plan de estudios. Se pone al frente de agrupaciones de todo tipo y repertorios desde el barroco a la música más actual, explorando exhaustivamente las posibilidades de cada formación y la profunda comprensión de la esencia de cada partitura. Hasta 2021 continua su formación bajo la tutela individual del maestro Romea, en el afán de seguir mejorando la comunicación a través del gesto de lo que nos dejaron plasmado los compositores. Ha realizado cursos de perfeccionamiento con J. R. Pascual Vilaplana, C. Ramón y B. Appermont junto a la Banda Municipal de Bilbao y la Banda Municipal de Barcelona.
En 2018 debuta con la Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe (Madrid) en un programa de bandas sonoras. En abril de 2019 dirige La Historia de un Soldado de Igor Stravinsky en una propuesta escénica junto con la directora artística Vanessa Martínez. En octubre de 2019 dirige una gala de Ópera y Zarzuela con la Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe y el tenor Julio Morales. En noviembre de 2019 es invitado a dirigir el ensemble de metales de la Banda de Música de Getafe (Madrid) en el acto de presentación de su temporada.
Ha sido director titular de la Banda de Música Villa de Magán (Toledo) entre los años 2020-2022. Ha sido invitado a dirigir en la Banda Maestro Guerrero de Villacañas (Toledo) y a la Banda de música Damián Sánchez de Alcobendas (Madrid). Desde octubre de 2020 asume las labores de co-director de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe y es invitado a dirigir la agrupación en múltiples ocasiones, interpretando, entre otras, la sinfonía nº 4 de G. Mahler, sinfonía nº 4 de J. Brahms, sinfonía de cámara de D. Schostakovich, sinfonía nº 4 de F. Mendelssohn, Serenata para cuerdas de P. I. Tchaikovsky, etc.
En diciembre de 2021 queda finalista en el II Warsaw Wind Ensemble Conducting Competition (Polonia). En julio de 2022 dirigió el Suonne International Ensemble en el Teatro Educativo de las Artes de Panguipulli (Chile). Participa en el IV Città di Brescia Conducting Competition en abril de 2023 (Italia), llegando a la segunda ronda.
En mayo de 2023 es nombrado director titular de la Sinfónica Alma Mahler, orquesta residente del Auditorio Pilar Bardem en Rivas Vaciamadrid, donde se pone al frente en un nuevo proyecto que pretende, entre otras cosas, poner en primer plano obras compuestas por mujeres. Desde enero de 2024 es director titular de la Banda Municipal Joaquín Turina de Arganda del Rey (Madrid). Sus compromisos de futuro incluyen un concierto con la Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe dentro de la temporada 2024-2025, con la Sinfonía nº 5 de Sibelius como obra central. En noviembre de 2025 será invitado a dirigir la Banda de Música de Getafe, reciente subcampeona del 136º Certamen Internacional de Bandas de Música de Valencia en su 1ª sección. Asistirá a los concursos Orchestral conductors competition (Bucarest, mayo 2025) y Antal Dorati conducting competition (Bucartest, octubre 2025).
Joaquín Haro
clarinete
Nace en Madrid, empieza sus estudios musicales con Vicente Sausor, en la Banda de Alcobendas, institución de la que sería director adjunto de 1990 a 1992. Los continúa en el Conservatorio Superior de Madrid con Máximo Muñoz Pavón y Justo Sanz Hermida.
Ha sido miembro y fundador de diversas agrupaciones camerísticas, como el Ensemble de Clarinetes "Aula Máximo Muñoz Pavón", Nonetto Orquesta de Córdoba, entre muchas otras. Desde 1992 es clarinete solista de la Orquesta de Córdoba, con la que ha interpretado en numerosas ocasiones el concierto en La Mayor, K 622 de W. A. Mozart y el cuento para narrador, clarinete solista y orquesta "la Mota de Polvo" de Fernando Palacios. Ha estrenado en España de "The Beggar's Concert" de Franz Tischhauser y el Concierto N.º 1, para Clarinete y Orquesta, que le ha dedicado el compositor lgmar Alderete Acosta.
Ha participado en numerosas grabaciones para TVE, Radio Clásica la 2 de RNE, Canal internacional de TVE y Canal Sur. Ha sido profesor invitado en la Orquesta Joven de Andalucía (OJA}, así como impartidos cursos y master class en diferentes ciudades españolas, muchos de ellos enfocados a la práctica orquestal.
Paralela a su faceta como interprete, su inquietud pedagógica le ha llevado a involucrarse como productor, actor y director en numerosas producciones de conciertos didácticos, enfocados tanto a escolares como para público familiar.
Carlos Fernández
clarinete
Doctor en música por la Universidad Autónoma de Madrid con meción europea en la Universidad Tor Vergata de Roma. Comienza sus estudios de Clarinete de la mano de D. Vicente Lloréns y D. Rafael Herrero, finalizando sus estudios en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid bajo la Cátedra de D. Justo Sanz Hermida. Paralelamente cursa el Grado Superior de Música de Cámara con el Catedrático D. Luis Rego obteniendo a su vez las máximas calificaciones en todos los cursos. Su gran interés por la composición y la dirección de Orquesta le llevan a cursar el Grado Superior de Armonía con Dña. Marta Rodríguez Cuervo en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe, obteniendo las máximas calificaciones y profundizando en los estilos contemporáneos. Posteriormente realiza sus estudios de Postgrado de Clarinete en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca con D. Javier Balaguer y Contrapunto en el Conservatorio Profesional de Música “Joaquín Turina” en Madrid con D. Rafael Eguílaz.
Perfecciona su nivel de Clarinete con los profesores D. Jean Louis Sajot, D. Ramón Barona, D. Manuel Rodríguez Sales, Dña. Sylvie Hue, D. Florián Popa y D. Carles Riera, entre otros.
Ha sido solista de la Orquesta Ciudad de Madrid, Orquesta Sinfónica de Chamartín, Capilla Matritense de Madrid, Joven Orquesta de Castilla La Mancha, Orquesta de Cámara La Vihuela (actual Orquesta de la Universidad Autónoma de Madrid), Orquesta Sinfónica “Pablo Casals”… y como clarinete bajo a los cuartetos “Ébano” y Cuarteto de clarinetes de Córdoba.
Entre sus colaboraciones, destacan las realizadas con la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, Orquesta de Córdoba, Orquesta Sinfónica del Infantado, Orquesta Filarmonía, Orquesta de Estudiantes de la Comunidad de Madrid y la Orquesta Pro-Naciones Unidas. Ha sido concertino invitado del Finish Clarinet Ensemble e invitado a diferentes concursos de clarinete nacionales e internacionales.
Como docente, fue profesor numerario por oposición de la Junta de Andalucía en el Conservatorio Profesional de Música de Córdoba, impartiendo clases en los Conservatorios Superior y Medio de Música de la ciudad. Ha sido invitado a diferentes cursos como Santa Comba de Dao, en Portugal o al curso internacional de música Martín Códax. En su faceta pedagógica ha publicado diferentes artículos en revistas y diferente libros relacionados con la enseñanza e historia del clarinete.
Ha dirigido el Grupo de Clarinetes del Conservatorio Profesional de Música de Córdoba, Cartagena, Úbeda, Lliria, ensemble de la Asociación Nacional para el Estudio y Desarrollo del Clarinete ADEC... destacando la instrumentación e interpretación del Réquiem de Gabriel Fauré y la St. Paul´s Suite de G. Holst en diversos auditorios e iglesias de Córdoba y Madrid.
Ha grabado para TVE, RNE, Tvm de Córdoba y Localia TV.
Actualmente es profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de clarinete del Conservatorio Profesional de Música Victoria de los Ángeles, siendo a su vez director del ensemble de clarinetes y jefe de departamento de música de cámara del mismo.
OSCG
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Clarinete
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Violonchelo
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Rafael Martínez
María Millán
Leticia Hernández
Contrabajo
Paloma Romero
Emilio Martín
Fernando Calero
Claudia Triguero
Producción
Rocío Martín

