programa
Concierto para violín y orquesta Op. 35 en ReM
Rolanda Ginkute, violin
P. I. Tchaikovsky
Cuadros de una Exposición
M. Mussorgsky
Orquestación. M. Ravel
notas al programa
Mario Mora
Con la llegada de la primavera de 1839, el pueblo de Karevo, a unos 450km al Oeste de Moscú, vio nacer a un nuevo habitante llamado Modest Musorgsky (1839-1881). Justo un año después, en abril de 1840, al lado opuesto de la capital, en Vótkinsk nacía otro niño, de nombre Piotr Illich Tchaikovsky (1840-1893). En 1849, Mussorgsky se trasladó a San Petersburgo para ingresar en una escuela con gran tradición militar. Un año después, en 1850, Tchaikovsky mueve su lugar de residencia al mismo destino, San Petersburgo, para iniciar sus estudios en una escuela de jurisprudencia
La música no era la prioridad de ninguna de las dos escuelas, y en los años 60, Tchaikovsky ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo como estudiante, al tiempo que Mussorgsky descartaba esa idea y tomaba algunas clases particulares de música, considerando el conservatorio como una institución antimusical, artificial y pasada de moda. Esta diferencia es fundamental para entender los distintos caminos que ambos compositores tomaron, y que nos presentan a un Mussorgsky autodidacta - como sus compañeros del grupo de “Los Cinco” - y con menos influencia técnica; y a un Tchaikovsky en formación, recibiendo los consejos que partían de la técnica de los grandes compositores del canon.
Tchaikovsky no se sintió cómodo en el Imperio Ruso, al contrario que Mussorgsky, quien, dentro de los ideales de ‘Los Cinco’, defendió la presencia de su patria en la música que escribía. Las dos visiones, opuestas en su concepción, pero no tan lejanas en su sonoridad, se unen en este concierto lleno de Magia Rusa con dos obras maestras del gran repertorio: El Concierto para violín y orquesta op. 35 en Re mayor de P. I. Tchaikovsky y Cuadros de una Exposición de M. Mussorgsky.
Desde Rusia, con amor
1877 fue uno de los años más emocionalmente agitados de Tchaikovsky. A comienzos del mismo, se enamoró de Yosif Kotek, un joven violinista alumno suyo, con quien vivió una historia de amor tan prohibida como secreta. Poco después - en mayo – se casó con Antonina Miliukova, una antigua estudiante – intentando convencerse de poder llevar una vida convencional y dentro de los dogmas sociales del momento -, en junio escribió una ópera, en septiembre huyó de su mujer, concluyendo un matrimonio abocado al fracaso, y en noviembre decidió irse a Roma. “Durante algunos meses he estado un poco loco”, reconocía, sentenciando que “ese hombre no era yo, sino otro Piotr Ilich”.
De esa coctelera de sentimientos nace la primera versión del Concierto para violín, que tomó su forma definitiva en un nuevo encuentro con Kotek en 1878, quien habría encargado un año antes su composición y quien ayudó al compositor a tomar algunas decisiones, explotando los extremos técnicos del violín y realizando algunas modificaciones finales.
Quizá así, y solo así, un humano sea capaz de escribir una de las mejores explosiones musicales de la historia de la música. Vivir la prohibición, la agonía, la liberación, el amor en todas sus formas y otros muchos sentimientos, puede ser la única forma de encontrar en las entrañas la inspiración para crear una música tan sublime como la que contiene este Concierto.
Concierto para Violín op. 35 en Re mayor de P. I. Tchaikovsky
La melodía inicial del Allegro moderato, presentada por la orquesta de manera apacible, no vuelve a repetirse en toda la obra. También bucólico comienza el violín presentando el primer tema, quizá el más popular de todo el concierto y uno de los más conocidos de la música de Tchaikovsky, y que alcanzará su primer clímax al final de una exposiciónperfectamente tejida para que el oyente sienta que esa cima sonora era una necesidad.
La canzonetta del segundo movimiento, que sustituyó a la idea de movimiento lento original por consejo de Kotek, presenta un tema en tono menor, sencillo, pero de cierta oscuridad, como si escondiese una historia profunda detrás de él. El tercer movimiento llega repentinamente y se presenta en forma de Trepak, una danza rusa que volverá a utilizar con mucho éxito en el Cascanueces y que, en esta ocasión, impone vivacidad, virtuosismo y un aire folklórico, concluyendo un concierto que lleva al oyente por decenas de estados de ánimo, los mismos que Tchaikovsky habría vivido meses antes de la conclusión de esta partitura.
Desde el amor a Rusia
Cuadros de una Exposición de Modest Mussorgsky representa uno de los ejemplos musicales que mejor interrelacionan diferentes artes. Pintura, arquitectura y música, unidas en lo que podría ser una Suite, original para piano, con movimientos que representan diferentes obras pictóricas, a los que se le añaden una serie de Interludios en forma de Promenade o paseos - los mismos que realizaría el compositor entre cuadro y cuadro -. Muchos creadores, con Maurice Ravel a la cabeza, se fijaron en esta original obra y la tomaron para elevarla a una dimensión orquestal.
Cuadros de una Exposición
La repentina muerte de Vickor Hartmann en 1873, un artista ruso querido y respetado, conmovió profundamente a Mussorgsky y disparó su inspiración para crear una obra en su recuerdo. Desde ese pretexto, y activado por una exposición póstuma en su recuerdo al año siguiente, el compositor recrea una visita por esta muestra de arte que contenía algunas de las obras de Hartmann, describiendo las sensaciones que el compositor sentiría al ver algunas de ellas.
Un cascanueces de madera con forma de gnomo es el primero de los cuadros representados (Gnomus), con una música histriónica, cambiante y sorpresiva. El segundo es un viejo castillo (Il vecchio castello), quizá el momento más popular por su lirismo y su genial elección del saxofón por parte de Maurice Ravel para desarrollar este canto lánguido y fantasmal que preside toda la pieza. Tullerías nos lleva por la burla y la broma de unos niños en una de las páginas más simpáticas y que desemboca, sin paseo intermedio, en una de las más trágicas, Bydlo, con el ritmo pesaroso de unos bueyes que tiran con esfuerzo de un pesado carro, una agonía sonora de principio a fin.
Cuatro cuadros continúan sin paseos intermedios; el Ballet de los polluelos sin nacer, en una de las mejores representaciones sonoras, con trinos y mordentes; pasando a la melodía al unísono de Samuel Goldenberg y Schmuÿle, un cuadro que muestra un mendigo sumiso y nervioso (trompeta con sordina) ante un patriarca que le ridiculiza (una melodía amenazante en los graves). En El mercado de Limoges se escucha el jolgorio, el ruido y el ir y venir de los habitantes con una progresión de notas rápidas que desemboca, sin esperarlo, en Catacumbas, una página en la que una sucesión de acordes, con mucha presencia de los metales en la orquestación de Ravel, representan el recorrido en unas antiguas catacumbas.
Dos momentos más completan los cuadros representados: La cabaña sobre patas de gallina (Baba Yaga), en una imagen fantasiosa llena de movimiento, y el pomposo coral de La Gran Puerta de Kiev, un proyecto arquitectónico de Hartmann que plasmó en un dibujo y que nunca se llegó a construir.
Los paseos o promenades
Los cuadros presentan originalidad y dejan algunos momentos sublimes, pero la genialidad de la obra está en la ocurrencia de añadir los interludios a modo de promenades, paseos que el autor simula hacer entre un cuadro y otro. La obra comienza con el primero de ellos, con una trompeta (en la versión de Ravel) presentando lo que podría ser una melodía rusa, sin un ritmo repetitivo, a modo de pasos que se dirigen dentro de la galería sin una dirección concreta.
Los paseos siempre repiten la misma melodía, y se van deformando con el paso de los números, llegando a representarlos de manera más oscura (Promenade IV) o tenebrosa (“Con los muertos en una lengua muerta”). Invito al oyente a fantasear con cada una de las emociones que el compositor nos quiere transmitir en ellos, y a visualizar los cuadros que Mussorgsky nos propone en una de las obras más originales e imaginativas del s.XIX.
Carlos Díaz
director
Nacido en Madrid, Carlos Díez inició su formación musical en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe a la edad de los 6 años, y finalizó sus estudios obteniendo el Título Superior en la Especialidad de Piano y Acompañamiento vocal con los maestros Dª. Almudena Cano y D. J. Antonio Álvarez Parejo y el Título Superior de Dirección de Orquesta bajo la supervisión de Dr. D. Antonia Moya Tudela en el Real Conservatorio de Música de Madrid continuando su formación en países como España, Italia, Alemania, Ucrania, Rumanía, Bulgaria, República Checa y E.E.U.U con profesores como M. Carra, A. Cano, A.Guijarro, S. Mariné, R. Coll, W. Rothstein, C.Rosen, Bishop, A. Ivashkin… y de dirección de orquesta con directores como E.G.Asensio, J.Pons, G.Gelmetti, H.Faberman, L.Bostein, J. Schlaefli, M.Stringer, H.Andresscu, D. Bennett, W. Doerner, N.Pasquet, R.Zollman, D.Schleicher, S.Más, G. Nowak y J.López Cobos.
Como pianista y director ha ofrecido multitud de recitales y conciertos en gran parte de la geografía española en diferentes salas como el Auditorio Nacional de Música de Madrid, así como en las ciudades de Lyon (Francia), Lisboa (Portugal), Kiev (Ucrania), Teplice (Rep.Checa), Roma (Italia), Miami (EEUU), etc.. dirigiendo, entre otras, las orquestas The North Czech Philharmonic Orchestra (Teplice), American Symphony Orchestra (New York), Miami Summer Music Festival Orchestra (Miami- Florida) Bucharest National Orchestra Radio y Camerate Regale (Bucharest), Sofia Festival Orchestra (Bulgaria), Philarmonic Orchestra of Ukraine and Kiev Chamber Orchestra (Ucrania) , Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe (Madrid) y Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia.
Colabora habitualmente como repertorista y director musical en diferentes producciones de ópera habiendo realizado más 50 títulos de ópera y zarzuela, con artistas como Saioa Hernández, Lucrecia García, Enrique Ferrer, Celso Albelo entre otros. En 2018 participó como director musical en la producción del Teatro Real “El hombre que se llamaba Amadeus”, Ha sido profesor en los cursos de verano de la Universidad de Carolina del Sur (E.E.U.U.) y maestro repetidor desde el año 2006 en el “Máster para Cantantes Líricos de interpretación escénica” que organiza la Universidad de Alcalá de Henares e impartía el Maestro Giancarlo del Monaco, grabada y emitida por TVE en el año 2006.
En 2009, se desplaza a Nueva York (EEUU), seleccionado por el “Bard College Conservatory of Music” para estudiar en el programa de verano de dirección de orquesta de dicha universidad con los maestros H.Faberman, L.Bostein, R.Harvey, E.Navega y Apo Hsu entre otros, y habitualmente es invitado por las solistas Teresa Berganza y Alicia Nafé entre otras, para acompañar clases magistrales. En el verano del 2010, viaja a Teplice (República Checa) como director musical en un “Opera Workshop” sobre “Die Zauberflöte” de W.A. Mozart, que fue representada en los teatros de Teplice y Praga Estates Theatre durante el mes de Julio de ese mismo año y en el año 2014 dirige en los Museos Vaticanos (Roma). El pasado mes de julio se desplazó a Miami como director asistente de la ópera Don Giovanni, en el Miami Summer Music Festival 2015 proclamándose uno de los ganadores del concurso de dirección de orquesta y realizando así diferentes concierto en Miami.
Actualmente es el fundador y director titular de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Getafe con la que el presente año afronta su tercera temporada de abono, director de la Coral Polifónica de Getafe y compagina su actividad concertística con su actividad docente en la Escuela Municipal de Música “Maestro Gombau” y como Coordinador de Actividades musicales y responsable de la programación musical de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Getafe.
Mario Mora
pianista
Mario Mora, definido por la crítica como “un excelente pianista” (Mundo Clásico, Roberto San Juan), “segura estrella del piano” (La Provincia, G. Garcia-Alcalde) o “todo talento, virtuosismo y sacrificio” (entomelloso.com, Elías L. Montero), “sensibilidad y maestría en su toque y fraseos, exquisito gusto en el desarrollo de melodías, armonías y ritmos” (“Docenotas”, Cristina Rodríguez) está desarrollando su carrera por numerosos países de todo el mundo. En 2013 finalizó sus estudios de Master en la Royal Academy of Music de Londres con Matrícula de Honor y Premio Extraordinario al mejor recital fin de Master, bajo la tutela del Profesor Pascal Nemirovski y con el patrocinio de Krein Scholarship y Santander Universities UK. Antes de eso, se licenció con Matrícula de Honor en las especialidades de Piano y Pedagogía del Piano en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.
Ganador del Premio Kawai en el prestigioso Concurso Internacional “Premio Iturbi” 2015 de Valencia, Mario ha sido también ganador en los Premios Making Music para Jóvenes Concertistas 2013 en Inglaterra, así como ha obtenido el Primer Premio en el Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España, Girona (2012), el Primer Premio en el III Concurso Internacional de Piano de Lagny, Francia (2011) y el Primer Premio en el XV Concurso de Piano Loewe-Hazen “Infanta Cristina”, Madrid (2010). Antes de estos, ha sido galardonado con otros más de treinta premios nacionales e internacionales.
Mario interpreta conciertos en países de Europa, Asia y América, participando como invitado en festivales tan importantes como el Ciclo de Jóvenes Intérpretes de la Fundación Scherzo en Madrid, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, la Fundación Juan March, en prestigiosas salas como el Wigmore Hall, St Martin in the Fields, el Steinway Hall (Londres), los Teatros del Canal o el Teatro Monumental en Madrid, el Palau de la Música de Valencia, el Hongtai Hall en Xiamen, el Walter Hall en Toronto o el National Academy en Hanoi.
Ha actuado como solista con la Orquesta de Radio Televisión Española, Orquesta Filarmónica de Hanoi, Orquesta Sinfónica Verum, Orquesta Sinfónica de Valencia, Harmony Sinfonia Orchestra, Kingston Philharmonia Orchestra de Londres, Lichfield Sinfonia, Ernest Read Symphony Orchestra, Dulwich Symphony Orchestra, Camerata Suiza Alma Viva, Camerata Saguntina, Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid, Joven Orquesta Provincial de Málaga o la Joven Orquesta de Cuenca, con la que debutó como solista a los 15 años de edad. En la temporada de 2012 fue convocado por la Joven Orquesta Nacional de España como pianista de su plantilla.
Mario finalizó sus estudios de Grado Medio en el Conservatorio Profesional de Música de Cuenca con el Profesor José Mª. Martínez Toledo con las más altas calificaciones, obteniendo también Premio Extraordinario de Piano. Así mismo, obtiene el Premio Extraordinario Regional de la Música de Castilla La Mancha. Posteriormente finaliza sus estudios de Grado Superior de Pedagogía del Piano y de Piano en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid con la Doctora Elena Orobio, obteniendo en ambas Titulaciones la calificación de Matrícula de Honor. En 2011 obtiene el Premio Extraordinario Fin de Carrera con su trabajo de investigación “Johannes Brahms. Su estilo musical. Contradicción de las teorías acerca de su conservadurismo musical”.
Mario efectúa regularmente grabaciones para las principales cadenas de televisión españolas, habiendo realizado una grabación profesional para RNE “Radio Clásica”. En 2017 ha presentado su segundo CD “Spanish Rhapsody” con la discográfica KNS Classical, un trabajo que ha sido galardonado con el Disco Melómano de Oro o como nominado en los Premios MIN.
En la actualidad, Mario pertenece al Cuerpo de Profesores de Música y Artes Escénicas, siendo Profesor de Piano del Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha, y desarrolla una labor de comunicación como cofundador de Clásica FM Radio y a través de distintos programas y emisoras.
Rolanda Ginkute
violín
La violinista lituana Rolanda Ginkute comenzó a tocar el violín a la edad de 5 años. Su carrera musical comienza a una edad muy temprana. Tiene su debut como violinista a la edad de 5 años. Dos años más tarde, recibe su primer premio en el Concurso Internacional de Violín en París, en honor a Glazunov. Es ganadora de numerosos premios en concursos nacionales e internacionales. Rolanda ha sido galardonada con el premio “Reina Marta” de Lituania y obsequiada con la beca de la Fundación Mstislav Rostropovich.
Rolanda ha participado en clases magistrales internacionales, ofrecidas de los mejores solistas y pedagogos del mundo. Ha actuado en numerosos festivales y conciertos en la mayoría de países europeos, incluyendo sus debuts en La Berliner Philharmonie, Kölner Philharmonie, De Doelen en Rotterdam. Rolanda ha ofrecido sus recitales en Suiza, Alemania. España y Lituania, muchos de ellos siendo grabados por la radio y televisión nacional de Lituania.
Como solista, ha tocado con numerosas orquestas extranjeras, como la Orquesta de Cámara "Virtuosos de Moscú".
Además de su carrera solística, Rolanda se dedica a la música de cámara. Recientemente ha ganado una beca de la AIE en música de cámara, donde se incluye una gira de conciertos.
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